El derecho a decidir se fundamenta en la autonomía de las personas para tomar decisiones libres, informadas y responsables sobre su vida, su cuerpo y su futuro. Estas decisiones deben ser respetadas sin ningún tipo de presión, imposición o condicionamiento, ya sea desde el ámbito familiar, social, estatal o religioso.

Este derecho reconoce que todas las personas tienen la capacidad de construir su propio proyecto de vida, sin coerción ni violencia, y que el ejercicio de la autonomía es una condición esencial para el desarrollo pleno de la dignidad humana. En este sentido, el cuerpo se entiende como el primer territorio de libertad y decisión.

En el caso de las mujeres y personas con capacidad de gestar, este derecho cobra especial relevancia, ya que históricamente han enfrentado múltiples formas de control y restricción sobre sus decisiones.

IRPIRI WARMI:NUESTRA VOZ GUÍA, NUESTRA DECISIÓN LIBERA

IRPIRI WARMI:NUESTRA VOZ GUÍA, NUESTRA DECISIÓN LIBERA

19/06/2026