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Infografía para la incorporación del enfoque de Derechos Humanos y la perspectiva de género, en la elaboración de sentencias relativas a delitos de feminicidio y otras formas de violencia contra la mujer.

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actividades 004La presente publicación busca presentar una herramienta que provea insumos a las juezas, jueces, magistradas y magistrados, de la jurisdicción penal con competencia en delitos de femicidio y otras formas de violencia contra la mujer, violencia sexual, explotación y trata de personas que contribuyan a la incorporación de la perspectiva de género y el enfoque de derechos humanos en los análisis y fundamentaciones que les corresponde realizar en las decisiones judiciales que dictan en los casos que conocen en esta materia. Asimismo, se persigue que la herramienta utilizada en el Estudio, sirva para el seguimiento del análisis de las decisiones judiciales sobre delitos de femicidio y otras formas de violencia contra la mujer, violencia sexual, explotación y trata de personas orientado al continuo monitoreo y fortalecimiento de la jurisdicción penal especializada y ordinaria por parte de la Escuela de Estudios Judiciales y la Unidad de Control, Seguimiento y Evaluación de los Órganos Especializados del Organismo Judicial.

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El caso de Varinia abre el debate sobre el concepto de feminicidio

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Opinion/Cochabamba. El proceso contra la joven pareja  de Varinia Buitrago sería el primer juicio  por feminicidio íntimo fundado en una relación sentimental homosexual en Bolivia, sin embargo, la imputación anunciada por la Fiscalía ya generó opiniones divididas.
La jurista y activista por los derechos humanos Mónica Bayá opinó que “el feminicidio es el asesinato de mujeres por parte de hombres ‘por el hecho de ser mujeres’ y está sustentado en el odio, desprecio, placer o en el sentido de propiedad sobre las mujeres”.
Recordó que el término femicidio fue empleado por primera vez el año 1976 por Diana Rusell al prestar testimonio ante el Tribunal Internacional de Crímenes contra Mujeres (Bruselas) para referirse a casos en los que se dio muerte a mujeres por el hecho de ser mujeres.
En cambio, el abogado Martín Vidaurre, de la organización Capacitación y Derechos Ciudadanos  (CDC) destacó el anuncio de las autoridades judiciales porque “se estaría sentando un importante precedente para aplicar la máxima sanción de la ley en el caso de parejas homosexuales”.
Dijo que a lo largo de varios años de trabajo con colectivos de las diversidades sexuales “hemos advertido que el signo de la justicia siempre ha sido la discriminación y la vulneración de sus derechos, este caso permitiría procesar en el futuro situaciones similares”.
La Ley integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia –Ley 348– tipifica la violencia feminicida como “la acción de extrema violencia que viola el derecho fundamental a la vida y causa la muerte de la mujer por el hecho de serlo” y el Artículo 252 bis. (FEMINICIDIO) establece que “Se sancionará con la pena de presidio de treinta (30) años sin derecho a indulto…”.
Según Bayá la norma es ambigua en los casos de relaciones homosexuales porque refiere a  “el autor, en concordancia con el protocolo modelo para la investigación del feminicidio en América Latina de Naciones Unidas”.
Explicó que en ese protocolo, la expresión femicidio ha sido definida  como «el asesinato misógino de mujeres por los hombres y ese es el mismo espíritu de la ley boliviana”.
En su criterio, “aunque desconozco los detalles del caso que se analiza correspondería un proceso por asesinato, delito que también es sancionado con la pena de presidio de treinta años sin derecho a indulto”.
Ese punto de vista es rebatido por Vidaurre, porque “cuando la ley asume que en todos los casos la víctima es una mujer, se refiere tanto a su condición biológica o con identidad de género femenina, además que en el caso de las diversidades sexuales suele ocurrir un ensañamiento particular en contra del cuerpo de las mujeres, aspecto que constituye un elemento diferenciador respecto a un asesinato”.
El fiscal del caso, Humberto Espinoza, informó este lunes que se determinó el arresto domiciliario de la principal sospechosa de la muerte de Varinia Buitrago y se la imputó por femenicidio luego de establecer que existía una relación sentimental con la víctima.
Vidaurre dijo que la imputación por feminicidio permitiría avanzar de manera sustantiva en la aplicación de la justicia para “muchos casos que se pierden entre los expedientes judiciales y que nunca llegan a sanción aun de ser crímenes cometidos contra mujeres trans o lesbianas”.
Añadió que la justicia no procesa por feminicidio porque cuando ourre el delito «muchas mujeres trans no han logrado asumir un nuevo nombre ni el cambio de registro del sexo que le fue asignado al nacer».
Explicó que el cambio de nombre y datos de sexo solo se puede lograr a través de un juicio «en el que la persona está obligada a mostrar al juez fotografías de su niñez, acreditar cómo ha ido creciendo, cómo es ahora, presentar certificados psicológicos, psiquiátricos, testigos que respalden quienes, cómo vive… imponen otras formas de vigilancia  a lo largo de por los menos tres años que es el tiempo promedio en que se  logra el cambio de nombre”.
Como abogado del CDC, Vidaurre ha representado varias demandas de cambio de nombre y de asignación de sexo, logrando apenas culminar seis procesos a nivel nacional.

Según Defensoría, Bolivia registra diez feminicidios en lo que va de año

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El Diario. «El año pasado tuvimos en total 117 feminicidios y en apenas 23 días de 2016 ya suman 10 casos, varios de ellos cometidos con tales niveles de crueldad y odio que nos hacen pensar ya no en individuos desequilibrados, sino en sociedades enfermas», señaló Villena, según un comunicado difundido por su oficina.

La mayor parte de los casos se produjeron en La Paz y Santa Cruz (este), donde se registraron decesos por traumatismos, asfixia «e incluso incineración, algunos de ellos precedidos de alto nivel de violencia, tortura, violaciones y tratos inhumanos», indica el comunicado de la Defensoría.

Villena también alertó que ciudades como La Paz, El Alto, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Potosí y Tarija se han convertido en zonas de riesgo, especialmente para niñas y adolescentes, teniendo en cuenta la cantidad de hechos de violencia sexual y feminicidios reportados en esas urbes el año pasado.

Lamentó que en Bolivia se esté construyendo «un modelo de sociedad desprovista de valores y crecientemente violenta, donde el respeto a la vida, la dignidad y la integridad se ha relativizado».

Agregó que un modelo de Estado que no garantiza la vida, la seguridad y la igualdad como derechos primarios, no puede presumir de ser progresista ni promoverse como exitoso.

Bolivia es el país latinoamericano con el nivel más alto de violencia física contra las mujeres y el segundo después de Haití en violencia sexual, según datos del Programa ONU-Mujeres.

Villena ha pedido varias veces a las autoridades que declaren alertas contra la violencia hacia las niñas y mujeres para iniciar acciones concretas que permitan garantizarles una vida libre de abusos y agresiones. EFE

Cruel asesinato de joven pone en entredicho labor de IDIF y Policía

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La Razón.

Seis días antes de que fuera violada y asesinada brutalmente, Sara Ch. M., de 18 años, fue atacada por un individuo que intentó abusar de ella. La Policía capturó al agresor, quien, sin embargo, recobró la libertad sin cargos, denunció ayer la abogada Paola Barriga. El crimen fue perpetrado el domingo 17 de enero en el barrio Alto Las Nieves, del Macrodistrito Cotahuma. Barriga cuestionó el informe del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) y el trabajo de la fuerza pública.

Ese día, la joven fue a lavar ropa a un río, detrás de la estación de la Línea Amarilla de Mi Teleférico, pero no volvió a casa. Al día siguiente, su padre fue a buscarla y encontró su cuerpo sin vida con múltiples lesiones y claros signos de violación.

“Lo que más nos indigna es que el certificado forense establece como causa de la muerte asfixia por estrangulamiento, cuando ni siquiera tiene un surco equimótico, y sí lesiones en todo el cuerpo, porque además fue vejada, tiene un corte en el cuello y murió por desangramiento”.

Discriminación. Según la defensora, el cadáver presentaba fracturas en costillas y piernas, y hematomas en el rostro, brazos y caderas, pero ninguna de estas lesiones figura en el protocolo de autopsia suscrito por la forense Yesica B. D. La Razón no pudo contactar con ella y tampoco con Julio Dalence, responsable nacional de Medicina Forense del IDIF. La entrevistada cuestionó el hecho de que los restos de la joven hayan permanecido tres días en la morgue sin que se le practique la autopsia.

“La Justicia no es igual para todos. En el caso Varinia (Buitrago) se encontró el cuerpo y al día siguiente se realizó la autopsia y un día después ya se tenía a una persona detenida; en cambio, para la gente pobre existe discriminación”, denunció.

Al respecto, Teófila Guarachi, representante de la Defensoría del Pueblo, dijo que “lo que tienen que hacer los operadores de justicia es atender con la misma prontitud cualquier caso, los que se mediatizan y los que no, porque de por medio hay un ser humano que está siendo vulnerado en sus derechos”.

El 10 de enero, Sara fue atacada por un hombre cuando retornaba caminando a su casa tras visitar a su madre internada en el hospital Juan XXIII. “Un hombre intentó abusarla en la avenida Buenos Aires. Ella se defendió, pidió auxilio y llegó una patrulla de 110 que lo aprehendió y a ella la llevaron a su casa”. La abogada presume que fue él quien la volvió a atacar. “Son seis días de diferencia y si esta persona ya era violenta, al verse acorralado (sic) por la Policía, la conducta de un sicópata es reaccionar como una venganza”.

Hasta la fecha no se cuenta con los datos ni la identificación de dicho sujeto, por lo que Barriga pone en entredicho la labor de la fuerza pública “¿Por qué no se lo detuvo? ¿Por qué no se conoce qué patrulla fue la que lo condujo y a qué retén policial lo llevó?”. La entrevistada anunció que el lunes recorrerá los módulos policiales de Cotahuma hasta encontrar dónde fue conducido el individuo, para obtener los datos del atacante.

Tipificado como asesinato

Evidencias

Según Barriga, el agresor debe tener algunos rasguños, porque la joven se habría defendido. Pero “como las investigaciones demoran tanto, se están perdiendo las evidencias”.

Tipificación

Este caso se encuentra en la División Homicidios, ya que fue tipificado como asesinato y no como feminicidio. Según la ley, comete ese delito quien mata a una mujer “cuando el hecho ha sido precedido por un delito contra la libertad individual o sexual”.

Pena atenuada para feminicida de 15 años

Daymira Barriga

Luis A., de 15 años, fue sentenciado el jueves a seis años de privación de libertad en el centro de menores infractores Fortaleza, de Santa Cruz, por el feminicidio de su pareja, Fabiola Mercedes R. R., de 16 años, la noche del martes 27 de enero.

El quinceañero se sometió a un juicio abreviado y gracias al nuevo Código Niña, Niño y Adolescente, aprobado en 2014, fue beneficiado con el principio de responsabilidad penal atenuada incluido en esa norma.  El artículo 268 establece en el parágrafo I) que “la responsabilidad penal de la o el adolescente será atenuada en cuatro quintas partes respecto del máximo penal correspondiente al delito establecido en la norma penal” y en el II) dispone que: “para delitos cuyo máximo penal esté entre 15 y 30 años en la Ley Penal, la sanción deberá cumplirse en un centro especializado en privación de libertad”.

La noche del martes, en Villa Primero de Mayo de Santa Cruz de la Sierra, Luis A. agredió a su pareja; golpeó repetidas veces su cabeza contra la pared del dormitorio hasta desmayarla y luego la arrastró al baño donde la estranguló, reportó el corresponsal de La Razón.

Después, con el objetivo de simular un suicidio, pasó su cinturón alrededor del cuello de su víctima, colgó su cuerpo del tubo de la ducha y salió a pedir auxilio a los vecinos. Sin embargo, sus contradicciones y los hematomas encontrados en el cuerpo de la muchacha lo delataron y tuvo que confesar el crimen.

Para justificarse alegó que Mercedes quería dejarlo para volver con su exenamorado, y que eso lo enfureció. La audiencia se realizó a puerta cerrada debido a que el imputado es menor de edad, mientras la víctima era sepultada por sus familiares, quienes exigían justicia. La madre de la adolescente advirtió que el asesino, quien recuperará la libertad a los 21 años, es un peligro para la sociedad.

Demandamos Justicia Para Varinia Buitrago

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actividades 003Justicia para Varinia! Católicas Bolivia‬, colectivos feministas, amigas, amigos y familiares efectúan hoy a las 07.30 un plantón y una marcha frente a la Fiscalía de La Paz, exigiendo castigo y la imputación por ‪#‎Feminicidio‬ para la culpable de la muerte de la joven, de 21 años, encontrada muerta la noche del viernes 22 de enero.

Varinia Buitrago H., fue secuestrada atada y golpeada por quienes la retuvieron antes de estrangularla, según se desprende del protocolo de autopsia.El cuerpo de la estudiante de Psicología fue hallado a las 19.10 del viernes en el río Choqueyapu, a la altura de la Curva de Holguín.

Katherine C. H., la pareja de la joven, la última que la vio con vida, fue aprehendida e imputada por feminicidio, aunque la jueza 10º Cautelar Penal, Marcela Yasik, la arraigó y ordenó su detención domiciliaria.

El padre de la joven denunció que la apelación de las medidas cautelares contra la única sospechosa sufre un inexplicable retraso.

 Demandamos justicia para Varinia YA!

Varinia estuvo maniatada y fue golpeada antes de ser asesinada

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La Razón 

Varinia Buitrago H., de 21 años, fue atada y golpeada por quienes la retuvieron antes de estrangularla, según se desprende del protocolo de autopsia. El padre de la joven denunció que la apelación de las medidas cautelares contra la única sospechosa sufre un inexplicable retraso.

La pericia concluyó que la joven —desaparecida la tarde del miércoles 20 y cuyo cuerpo fue encontrado la noche del viernes 22— murió a causa de “asfixia mecánica por compresión cervical externa a lazo y estrangulación”. También detectó surcos equimóticos en brazos y piernas, además de varios moretones y escoriaciones.

Hay un “surco equimótico de 10 centímetros entre el tercio medio y distal que se extiende desde la cara lateral pasando por la cara posterior del antebrazo derecho”, dice el informe forense. Lo propio ocurrió en el antebrazo izquierdo, donde presentaba un surco equimótico rojizo de 14,5 centímetros.

Piernas. En la rodilla de la pierna derecha, presentaba una erosión de cinco milímetros y un surco equimótico de 18 centímetros y otro surco equimótico de cinco centímetros en la parte posterior del tobillo. En la pierna izquierda se halló contusiones similares y un surco equimótico en el tobillo.

“Se han encontrado marcas en sus pies y sus brazos de mi hija, lo que quiere decir que la ha tenido maniatada, además de haberla golpeado”, explicó su padre Jaime Buitrago. Esta interpretación fue confirmada por un perito consultado por La Razón, quien pidió no ser identificado.

Secuestro. El examen también determinó que la joven tenía moretones y lesiones en la nariz, la boca y los oídos. Si bien no presentaba fracturas en el cráneo, sí había presencia de “infiltrados hemorrágicos (chichones)”, al igual que en el tórax. “La han tenido secuestrada” —agregó—, ya que la pericia determinó que la data de la muerte era de entre 15 y 18 horas (respecto a la hora en la que se hizo el levantamiento legal del cadáver), lo que significa que habría fallecido entre la 01.00 y las 04.00 del viernes 22.

El cuerpo de la estudiante de Psicología fue hallado a las 19.10 del viernes en el río Choqueyapu, a la altura de la Curva de Holguín.

Katherine C. H., la pareja de la joven, la última que la vio con vida, fue aprehendida e imputada por feminicidio, aunque la jueza 10º Cautelar Penal, Marcela Yasik, la arraigó y ordenó su detención domiciliaria  El progenitor de la víctima cuestionó el hecho de que aunque el fiscal a cargo apeló la determinación de la jueza, hasta el cierre de edición ella no fijó una fecha para la audiencia.

El padre de Varinia aseguró que se enteró por los amigos de su hija que ella mantenía una “relación tortuosa” con Katherine C. H., a quien describió como:  una persona “emocionalmente inestable y dominante (…), que acosaba a mi hija, incluso la golpeaba. Por eso mi hija terminó un mes antes su relación”.

Creen que existen cómplices

Hipótesis

El padre de la víctima, al igual que la Fiscalía, cree que no fue una sola persona la que actuó en este caso. “Yo no estoy acusando a nadie, pero esa joven ha tenido que hacer las cosas con otra persona u otras personas, porque sola, no creo”.

Pericias

Las pericias en este caso continuarán, ya que la médico forense Lisset Camacho tomó varias muestras del cuerpo de la víctima, además de colectar sus prendas de vestir.

Feminicidio: la evolución del derecho penal

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actividades 004La Razón (Edición Impresa) / Rosario Baptista Canedo

Así como el refrán dice “a buen entendedor pocas palabras”, a quienes no quieren entender no habrá forma de explicarles, el idioma será insuficiente y ni la evolución de la doctrina ni los progresos de la humanidad podrán hacerles ver aquello que no quieren ni mirar. Eso ocurre con los avances (que poco a poco y a pesar de muchos) se logran para garantizar a las mujeres el ejercicio pleno de sus derechos.

Cuando del derecho penal se trata, los “malos entendedores” son muchos, peor si los cambios conllevan sanciones a quienes agreden, violan, torturan o matan a mujeres. Por eso no sorprende encontrar a gente poco familiarizada con la ciencia del Derecho, y menos aún con los avances doctrinales sobre los derechos de las mujeres, que reduce, banaliza y simplifica la reflexión. Es el caso de Franz Barrios Gonzales, quien en un artículo publicado el 21 de enero en La Razón hace aseveraciones sin fundamento lógico ni doctrinal al respecto.

Desde hace siglos, el derecho penal evoluciona guiado por las transformaciones que la cultura, la ciencia y la tecnología aportan a la humanidad, imponiéndose a las posiciones conservadoras que en aquella época defendieron, por ejemplo, que el adulterio siga siendo un delito y no solo causal de divorcio, posición tan absurda como sería mantener hoy el delito de piratería o negarse a abolir la pena de muerte. Por eso, pese a los cambios positivos de la legislación, la mentalidad de quienes administran justicia, legislan u opinan sobre el Derecho suele seguir igual camino.

La adopción del tipo penal de feminicidio sigue la doctrina trazada sobre lineamientos anteriores, inspirados en la necesidad de distinguir el género de la especie. En efecto, para una clara apreciación de los hechos delictivos no es suficiente la generalización establecida en algunos códigos penales del siglo anterior. Desde el siglo XIX, en tiempos de Francisco Carrara, el delito de homicidio fue objeto de una diferenciación precisa, que designa de forma general al hecho de dar muerte a un ser humano, distinguiendo con el tiempo como “homicidio culposo” al  causado por imprudencia o impericia. Para mejorar la percepción de los móviles se introdujeron tipos penales específicos como el homicidio por emoción violenta, homicidio en prácticas deportivas, homicidio-suicidio, homicidio piadoso, infanticidio, homicidio en riña o a consecuencia de agresión, homicidio culposo y homicidio en accidente de tránsito, todos vigentes en el Código Penal.

Por otra parte, el asesinato se caracteriza por el propósito criminal y deliberado de quitar la vida a otra persona. En la clasificación de este delito destacan el parricidio (asesinar a un ascendiente), el filicidio (que el padre o madre mate a su hija/o), el conyugicidio (que un cónyuge mate al otro), el uxoricidio (el esposo mate a la esposa); magnicidio (dar muerte a un benefactor público); tiranicidio (matar a un déspota); genocidio (matanza sistemática de un grupo étnico). El Código Penal subsume el conyugicidio y filicidio en el tipo penal de asesinato, tipifica el parricidio y el genocidio, y con la promulgación de la Ley 348, también el feminicidio.

Salvo excepciones, la tendencia fue de calificar el asesinato de una mujer como “crimen pasional” bajo el tipo penal de “homicidio por emoción violenta o por móviles honorables”. Así, el hombre celoso se convierte en juez implacable que impone la pena de muerte a su pareja impunemente, favorecido por la creencia de que la mujer asesinada “algo habrá hecho para merecer ese fin”.

El delito de feminicidio no es un invento boliviano y menos del actual Gobierno. Su desarrollo es el valioso aporte del feminismo, surgido a partir de propuestas de las mujeres desde sus propias miradas, culturas y experiencias, que aportan a la doctrina penal una mirada de género, gracias a cuyo aporte valioso ya son 15 países de América Latina que lo han incorporado en su legislación. Rechazar este tipo penal es tan inaceptable como lo sería el justificar el genocidio con argumentos racistas.

http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/Feminicidio-evolucion-derecho-penal_0_2423157707.html

Los feminicidios en Bolivia disminuyen de 117 a 108

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Opinión/Policial
El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, confirmó ayer que de acuerdo al monitoreo que esa institución efectúa en todo el país, los feminicidios disminuyeron en 2015, en comparación con los registrados el año pasado.

“La disminución es leve. El 2014 fueron reportados 117 feminicidios y este año, hasta el 15 de noviembre, están registrados 108 casos”, señaló Villena, quien sostuvo que la cifra sigue siendo demasiado alta y que su preocupación más grande es que hasta la fecha no existen políticas integrales de Estado que ayuden a frenar realmente la violencia basada en género en el país.

Recalcó que es importante considerar a las mujeres sujetos verdaderos de derechos y garantizar que ni una sola mujer sea víctima de violencia psicológica, económica, sexual, física o de feminicidios. “En la medida en la que hagamos conciencia de esto, estaremos fortaleciendo la democracia”, expresó, ayer en Cochabamba, el departamento boliviano donde mayor violencia se ejerce contra las mujeres. La permisividad, aseguró Villena, solo naturaliza la violencia. En la Llajta, 26 mujeres han sido asesinadas por la violencia machista este año, sin contar a las hermanas Adriázola. El año 2014, en Cochabamba se reportaron 34 feminicidios.

http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2015/1216/noticias.php?id=178449

“Observatorio para la exigibilidad” informa sobre 86 feminicidios

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El Diario/La Paz.

Según el trabajo realizado por el Observatorio para la Exigibilidad (OE), conformado por mujeres activistas, organizaciones de mujeres, diferentes instituciones de la sociedad civil y la Defensoría del Pueblo, de enero a septiembre de 2015, se perpetraron 86 feminicidios. Los datos revelan que en el 90 por ciento de hechos, el victimador forma parte del entorno íntimo, es decir, esposo, concubino o enamorado.

Mary Marca, exdirectora del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (Cidem), señaló que le preocupa la divergencia en los datos que manejan las diferentes instituciones que trabajan en el tema.

Por ejemplo, el OE contabilizó 86 casos de feminicidio hasta el mes de septiembre, en el observatorio “Manuela” del Cidem fueron 74 las mujeres asesinadas, pero la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) sólo ha atendido 40 casos.

“¿Qué está pasando?, hay toda una manipulación de los casos de feminicidios que llegan a las diferentes instancias, debido a que estos no son registrados como feminicidios, son registrados como homicidio. Y eso es con una intención política, de que los feminicidas no sean sancionados, encarcelados 30 años sin derecho al indulto, están negociando sus sanciones”, explicó Marca, quien cuenta con una amplia y destacada experiencia en la lucha contra este flagelo social.

Los datos recolectados por el OE corresponden al seguimiento diario de los medios de comunicación a nivel nacional.

MISA

Las declaraciones se dieron ayer luego de que los familiares de las víctimas asistieran a una misa de salud en la Catedral Metropolitana, de plaza Murillo.

Luego del acto religioso, portando carteles y cruces lilas, con fotos de la víctimas, los familiares realizaron un plantón que fue custodiado por efectivos de UTOP.

DATOS

Según el boletín informativo del OE, de los 86 casos registrados, la mayoría se registró en el eje troncal, 27 en Cochabamba, 24 en La Paz y 15 en Santa Cruz.

Además, 18 fueron perpetrados por el esposo, 3 por el exesposo; 17 por el concubino, cinco por el exconcubino; 12 por el enamorado y ocho por el exenamorado. Tres fueron cometidos por un familiar cercano (cuñado) y sólo nueve casos tuvieron como victimario a un desconocido.

DÍA

La movilización se realizó sólo unos días antes de que se recuerde el “Día Nacional de la Mujer”.

CASO

Durante la protesta, exigiendo justicia, los familiares de María Isabel Pillco Gavincha demandaron sentencia para su expareja de David V. M., acusado de la muerte de la joven, en 2014. Según la imputación, este golpeó a María, hasta provocarle una hemorragia interna.

“Queremos que haya una sentencia, porque él (David V. M.) está en la cárcel de San Pedro y no hay sentencia, ya es un año de este hecho. Los familiares de él están poniendo trabas”, denunció Jhenny Pillco, hermana de la fallecida.

El 29 de octubre de 2014, días antes de perder la vida, María denunció ante la Fiscalía de El Alto las constantes agresiones físicas y psicológicas que sufría a manos de su concubino.

Dos días después, la pareja regresó de una fiesta y al llegar a su hogar comenzaron a pelear. Horas después, la mujer llamó por teléfono a su madre para contarle que estaba herida y que necesitaba ir al hospital.

“Le hemos llevado a mi hija, estaba sangrando de todo lado y tenía la cabeza rota. Le atendieron en el Hospital (de Clínicas) y en la noche ella quiso irse porque quería atender a su hija y dijo que se sentía bien”, relató Elvira Gavincha, madre de la víctima.

Una vez que ya se encontraba en el hogar de la madre, María sufrió una hemorragia, lo que obligó a los familiares a llevarla nuevamente al Hospital de Clínicas.

“Entonces vino el joven (David V.M.) y pidió perdón de rodillas a mi hija y dijo que la golpeó porque le hizo renegar, estaba llorando y no supimos qué hacer”, agregó.

A las 3.00 del 1 de noviembre, María Isabel Pillco falleció por una hemorragia interna y traumatismo cráneo encefálico (TEC) severo, según el certificado forense. Gavincha relató que David y María se conocieron cuando eran compañeros de colegio. Ambos comenzaron a convivir en 2010, cuando ambos tenían 29 años de edad, según informó la Red Erbol.

Joven muere estrangulada y violada

||Los Tiempos – Cochabamba||

La tercera de seis hermanos, Anabel María Fernández Terceros (18), es la nueva víctima fatal de violencia sexual y física en Cochabamba. Fue encontrada muerta ayer en el barrio Minero San Juan de Upsha Uspha. La Policía aprehendió a cuatro jóvenes integrantes de la Pandilla K-10 de la que sería parte.

Uno de los amigos de la joven, en estado de ebriedad, fue a su domicilio a las 22:00 y le invitó a compartir bebidas alcohólicas. Éste la llevó hasta un lote baldío donde los hermanos R. Sánchez y D. Sánchez, principales sospechosos, la agarraron de los pies y manos, según un testigo, para vejarla sexualmente.

En el lugar del hecho, se encontraron botellas de trago, marcas de zapatos, un sostén de color negro, restos de orín y preservativos. Sin embargo, el cuerpo fue encontrado a una distancia de 200 metros, frente a la puerta de un vivienda particular.

La madre de la víctima, Ana Cruzcaya, contó que Anabel dijo que saldría un momento. “Pensé que salió con su enamorado, pero me quedé dormida y no supe más de mi hija hasta el día siguiente cuando uno de mis hijos me avisó que estaba muerta”. Aclaró que la víctima no quiso tener una relación sentimental con R. Sánchez.

El caso se investiga como posible feminicidio, porque la víctima se negaba a tener una relación de pareja con uno de los agresores y porque su muerte puede ser el resultado de “ritos, desafíos grupales o prácticas culturales”. Constituiría la novena víctima en tres meses.