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Crece el drama de niñas violadas y embarazadas

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El Deber/Santa Cruz.

Ambas tenían 13 años cuando fueron violadas. Una fue víctima de un extraño en 2014 y la otra sufrió la agresión de su padre este año. Las dos menores de edad quedaron embarazadas tras las agresiones, pero los desenlaces de sus historias tuvieron finales diferentes, dejando solo a una como parte de las estadísticas del aborto impune o interrupción legal del embarazo, del cual solo algunas instituciones conocen y hablan.
La maternidad Percy Boland y la Defensoría del Pueblo en Santa Cruz conocen de al menos 10 casos de abortos impunes (con aval de la justicia) en lo que va del año, uno de los cuales ocurrió hace dos meses en un barrio alejado.

La víctima era violada por su padre desde hace un par de años, cuando su familia vivía en una comunidad campesina. Al llegar a la ciudad de los anillos, los abusos no acabaron. En las entrevistas sicológicas la niña explica su calvario y el silencio que mantuvo hasta que quedó embarazada.

Su tía se percató de los cambios de la niña y sospechó que estaba embarazada. De acuerdo con los informes a los que tuvo acceso EL DEBER, al principio la víctima no quería decir el nombre de la persona que la embarazó, pero al final de varias conversaciones y con lágrimas en los ojos, contó que fue su papá.

La reacción familiar fue inmediata, se denunció al hombre y ahora está preso en el penal de Palmasola esperando una sentencia. Pero el calvario de la niña no había terminado, ya que enterada de que estaba embarazada, su reacción fue de rechazo.

Su familia buscó ayuda en algunas instituciones y así pudieron hacer que sicólogos hablen con ella y le planteen las alternativas que tenía.
Ante esto y con un proceso penal abierto, pidió que su embarazo sea interrumpido. En este caso la norma para el aborto impune se aplicó y ahora, según los datos de los sicólogos, la muchacha está mejor y tratando de olvidar lo que vivió.

Una historia diferente
El año pasado, otra adolescente de 13 años también fue víctima de violencia sexual. Esta menor había perdido a su padre y una familiar cercana decidió cobijarla en su casa. Allí las cosas parecían mejorar, pero un depravado que trabajaba en esa vivienda aprovechó para abusarla varias veces. El temor la hizo callar las violaciones y fue la familiar que al enterarse de que estaba embarazada y, pese a conocer que había sido violada, la culpó por lo ocurrido y renunció a su guarda. La muchacha pasó a un hogar de acogida y se deprimió a tal extremo que tenía intenciones de quitarse la vida, pues no solo se sentía culpable por las violaciones, sino también porque no sabía qué pasaría con su vida.

La intervención oportuna de un equipo de sicólogas del Centro Especializado en Prevención y Atención Terapéutica (Cepat) hizo que sacara de su cabeza las ideas del suicidio. Ella aceptó al bebé que llevaba en su vientre y a sus escasos 14 años se convirtió en mamá, volvió al colegio y ahora sueña con ser una gran peinadora.
La violencia y los recuerdos del dolor han quedado atrás en la vida de esta muchacha gracias al apoyo de las sicólogas, que la ayudan y la atienden de forma permanente.

Posiciones encontradas
El drama de niñas y mujeres que quedaron embarazadas tras una violación se visibilizó en abril de este año, cuando surgieron voces a favor y en contra por la decisión que tomó una niña de 11 años, violada y embarazada por un mototaxista, de hacer que su embarazo sea interrumpido legalmente.

La menor se vio obligada a cambiarse de barrio y de colegio para continuar con su vida, ya que donde habitaba y en su unidad educativa era mal vista por haber aceptado que se le practicara un aborto.
Hernán Cabrera, representante departamental de la Defensoría del Pueblo, dijo que además del caso de la niña de 11 años, su institución conoció otros cuatro hechos.

Cabrera asegura que aún hay desconocimiento de los operadores de justicia y de los médicos con respecto a las normas que buscan preservar un derecho humano.

La directora de la Casa de la Mujer, Miriam Suárez, recordó que la segunda causa de muerte en las mujeres es el aborto mal practicado, por lo que pide aplicar e informar sobre las disposiciones que amparan la interrupción del embarazo, ya que la salud es un derecho de las mujeres.

El vocero del Arzobispado de Santa Cruz, Erwin Bazán, recuerda que todos deben respetar la vida desde su concepción y que ante la norma del aborto impune, instituciones extranjeras apoyadas por gente en el país se están aprovechando para legalizar una práctica de muerte. Además dijo que el clero nacional apoya a los médicos que se niegan a practicar estos abortos y que, según han mencionado, se ven obligados a practicar el aborto.

Marcelo Arrázola, presidente del Colegio de Abogados, indicó que no se puede obligar a nadie a realizar actos reñidos con su formación ética y religiosa. El jurista recordó que la discusión del aborto sigue siendo un tema que está en statu quo, ya que las aristas del debate son múltiples y contrapuestas en una sociedad donde esta realidad está en su diario vivir.

Las violaciones no cesan
Según datos oficiales, en los primeros nueve meses, en Santa Cruz se registró un promedio de 15 casos de violaciones por día y la Unidad de Víctimas Especiales ha recibido más de 700 denuncias de víctimas de violencia sexual.

Es más, los datos señalan que por mes ingresaron al penal de Palmasola al menos 29 personas acusadas de cometer violación. En los estrados judiciales, los procesos de estas denuncias son más de un centenar

 

 

 

 

http://www.eldeber.com.bo/santacruz/crece-drama-ninas-violadas-y.html

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